- Botero esculturas (1998)
- Salmona (1998)
- El sabor de Colombia (1994)
- Wayuú. Cultura del desierto colombiano (1998)
- Semana Santa en Popayán (1999)
- Cartagena de siempre (1992)
- Palacio de las Garzas (1999)
- Juan Montoya (1998)
- Aves de Colombia. Grabados iluminados del Siglo XVIII (1993)
- Alta Colombia. El esplendor de la montaña (1996)
- Artefactos. Objetos artesanales de Colombia (1992)
- Carros. El automovil en Colombia (1995)
- Espacios Comerciales. Colombia (1994)
- Cerros de Bogotá (2000)
- El Terremoto de San Salvador. Narración de un superviviente (2001)
- Manolo Valdés. La intemporalidad del arte (1999)
- Casa de Hacienda. Arquitectura en el campo colombiano (1997)
- Fiestas. Celebraciones y Ritos de Colombia (1995)
- Costa Rica. Pura Vida (2001)
- Luis Restrepo. Arquitectura (2001)
- Ana Mercedes Hoyos. Palenque (2001)
- La Moneda en Colombia (2001)
- Jardines de Colombia (1996)
- Una jornada en Macondo (1995)
- Retratos (1993)
- Atavíos. Raíces de la moda colombiana (1996)
- La ruta de Humboldt. Colombia - Venezuela (1994)
- Trópico. Visiones de la naturaleza colombiana (1997)
- Herederos de los Incas (1996)
- Casa Moderna. Medio siglo de arquitectura doméstica colombiana (1996)
- Bogotá desde el aire (1994)
- La vida en Colombia (1994)
- Casa Republicana. La bella época en Colombia (1995)
- Selva húmeda de Colombia (1990)
- Richter (1997)
- Por nuestros niños. Programas para su Proteccion y Desarrollo en Colombia (1990)
- Mariposas de Colombia (1991)
- Colombia tierra de flores (1990)
- Los países andinos desde el satélite (1995)
- Deliciosas frutas tropicales (1990)
- Arrecifes del Caribe (1988)
- Casa campesina. Arquitectura vernácula de Colombia (1993)
- Páramos (1988)
- Manglares (1989)
- Señor Ladrillo (1988)
- La última muerte de Wozzeck (2000)
- Historia del Café de Guatemala (2001)
- Casa Guatemalteca (1999)
- Silvia Tcherassi (2002)
- Ana Mercedes Hoyos. Retrospectiva (2002)
- Francisco Mejía Guinand (2002)
- Aves del Llano (1992)
- El año que viene vuelvo (1989)
- Museos de Bogotá (1989)
- El arte de la cocina japonesa (1996)
- Botero Dibujos (1999)
- Colombia Campesina (1989)
- Conflicto amazónico. 1932-1934 (1994)
- Débora Arango. Museo de Arte Moderno de Medellín (1986)
- La Sabana de Bogotá (1988)
- Casas de Embajada en Washington D.C. (2004)
- XVI Bienal colombiana de Arquitectura 1998 (1998)
- Visiones del Siglo XX colombiano. A través de sus protagonistas ya muertos (2003)
- Río Bogotá (1985)
- Jacanamijoy (2003)
- Álvaro Barrera. Arquitectura y Restauración (2003)
- Campos de Golf en Colombia (2003)
- Cartagena de Indias. Visión panorámica desde el aire (2003)
- Guadua. Arquitectura y Diseño (2003)
- Enrique Grau. Homenaje (2003)
- Mauricio Gómez. Con la mano izquierda (2003)
- Ignacio Gómez Jaramillo (2003)
- Tesoros del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. 350 años (2003)
- Manos en el arte colombiano (2003)
- Historia de la Fotografía en Colombia. Museo de Arte Moderno de Bogotá (1983)
- Arenas Betancourt. Un realista más allá del tiempo (1986)
- Los Figueroa. Aproximación a su época y a su pintura (1986)
- Andrés de Santa María (1985)
- Ricardo Gómez Campuzano (1987)
- El encanto de Bogotá (1987)
- Manizales de ayer. Album de fotografías (1987)
- Ramírez Villamizar. Museo de Arte Moderno de Bogotá (1984)
- La transformación de Bogotá (1982)
- Las fronteras azules de Colombia (1985)
- Botero en el Museo Nacional de Colombia. Nueva donación 2004 (2004)
- Gonzalo Ariza. Pinturas (1978)
- Grau. El pequeño viaje del Barón Von Humboldt (1977)
- Bogotá Viva (2004)
- Albergues del Libertador en Colombia. Banco de la República (1980)
- El Rey triste (1980)
- Gregorio Vásquez (1985)
- Ciclovías. Bogotá para el ciudadano (1983)
- Negret escultor. Homenaje (2004)
- Mefisto. Alberto Iriarte (2004)
- Suramericana. 60 Años de compromiso con la cultura (2004)
- Rostros de Colombia (1985)
- Flora de Los Andes. Cien especies del Altiplano Cundi-Boyacense (1984)
- Casa de Nariño (1985)
- Periodismo gráfico. Círculo de Periodistas de Bogotá (1984)
- Cien años de arte colombiano. 1886 - 1986 (1985)
- Pedro Nel Gómez (1981)
- Colombia amazónica (1988)
- Palacio de San Carlos (1986)
- Veinte años del Sena en Colombia. 1957-1977 (1978)
- Bogotá. Estructura y principales servicios públicos (1978)
- Colombia Parques Naturales (2006)
- Érase una vez Colombia (2005)
- Colombia 360°. Ciudades y pueblos (2006)
- Bogotá 360°. La ciudad interior (2006)
- Guatemala inédita (2006)
- Casa de Recreo en Colombia (2005)
- Manzur. Homenaje (2005)
- Gerardo Aragón (2009)
- Santiago Cárdenas (2006)
- Omar Rayo. Homenaje (2006)
- Beatriz González (2005)
- Casa de Campo en Colombia (2007)
- Luis Restrepo. construcciones (2007)
- Juan Cárdenas (2007)
- Luis Caballero. Homenaje (2007)
- Fútbol en Colombia (2007)
- Cafés de Colombia (2008)
- Colombia es Color (2008)
- Armando Villegas. Homenaje (2008)
- Manuel Hernández (2008)
- Alicia Viteri. Memoria digital (2009)
- Clemencia Echeverri. Sin respuesta (2009)
- Museo de Arte Moderno de Cartagena de Indias (2009)
- Agua. Riqueza de Colombia (2009)
- Volando Colombia. Paisajes (2009)
- Colombia en flor (2009)
- Medellín 360º. Cordial, Pujante y Bella (2009)
- Arte Internacional. Colección del Banco de la República (2009)
- Hugo Zapata (2009)
- Apalaanchi. Pescadores Wayuu (2009)
- Bogotá vuelo al pasado (2010)
- Grabados Antiguos de la Pontificia Universidad Javeriana. Colección Eduardo Ospina S. J. (2010)
- Orquídeas. Especies de Colombia (2010)
- Apartamentos. Bogotá (2010)
- Luis Caballero. Erótico (2010)
- Luis Fernando Peláez (2010)
- Aves en Colombia (2011)
- Pedro Ruiz (2011)
- El mundo del arte en San Agustín (2011)
- Cundinamarca. Corazón de Colombia (2011)
- El hundimiento de los Partidos Políticos Tradicionales venezolanos: El caso Copei (2014)
- Artistas por la paz (1986)
- Reglamento de uniformes, insignias, condecoraciones y distintivos para el personal de la Policía Nacional (2009)
- Historia de Bogotá. Tomo I - Conquista y Colonia (2007)
- Historia de Bogotá. Tomo II - Siglo XIX (2007)
- Academia Colombiana de Jurisprudencia. 125 Años (2019)
- Duque, su presidencia (2022)
Parque Nacional Natural Tamá

Camino de piedra. Unidad Administrativa Especial del Sistema de Parques Nacionales.
Texto de: Laura Sesana
Localización: Departamento del Norte de Santander
Año creación: 1977
Extensión: 48 000 ha
Altura: 350 - 3 400 m.s.n.m.
Temperatura: 6 - 25 ºC
Ecosistemas: Selva húmeda de piso térmico cálido, bosque andino, bosque altoandino, páramo.
El Parque Nacional Natural Tamá tiene carácter binacional, ya que limita al oriente con un parque del mismo nombre en la República Bolivariana de Venezuela, los cuales se administran varios planes de manejo conjuntamente. El Tamá representa una oportunidad para fortalecer las relaciones entre Colombia y Venezuela, permitiendo la protección de la oferta hídrica de la zona. Esta colaboración también permite la viabilidad de varias especies de flora y fauna, y una continuidad ecológica que facilita y favorece los esfuerzos de conservación. Además la riqueza biológica y cultural que representa lo hace un lugar de gran valor científico, educativo y cultural.
Declarado Parque Nacional Natural en 1977, el Tamá comprende 48 000 hectáreas. La reserva se ubica en el extremo nororiental del país, en el departamento de Norte de Santander y su homónimo incluye territorios de los Estados de Apure y Táchira en Venezuela, en el extremo noreste de la cordillera Oriental. Limita con el municipio de Herrán al norte, la república de Venezuela al oriente, los departamentos de Boyacá y Arauca al sur y el municipio de Toledo al occidente. Las elevaciones del Tamá van de los 350 a los 3 400 m.s.n.m.
Las caídas de agua del parque, muchas de las cuales aún son desconocidas, son de especial belleza e interés. La caída de la cascada localizada frente al páramo Bélgica, la cual cae al río Segueta, se calcula que mide aproximadamente 820 m.s.n.m., situándola entre las cascadas más altas del mundo. Además en el parque nacen las cuencas del río Catatumbo y del río Orinoco, las cuales son vitales para la vida económica de los estados de Norte de Santander y Arauca, regando cultivos y abasteciendo los acueductos de varias poblaciones. Se calcula que la red hidrográfica de la zona abastece a alrededor de 2’000 000 de personas. Algunas de las corrientes de agua sobresalientes del Tamá son el río Margua, el río Oirá, el río Jordán, río Talco y el río San Lorenzo o Nula.
El clima se clasifica como húmedo a superhúmedo, ya que la región es una de las más lluviosas de la vertiente oriental de la cordillera Oriental, presentando más de 5 600 mm de lluvia anuales registrados en la estación de Santa María en el municipio de Toledo, cerca del río Margua. En este sector el promedio de temperatura es de 25 oC, mientras que baja a los 6 ºC en los parajes más altos del parque. En las alturas medias la precipitación es de alrededor de 3 000 mm anuales, y 1 000 mm en las cumbres del área protegida. La precipitación se rige por un patrón unimodal, con lluvias máximas registradas de junio a julio y lluvias mínimas registradas de enero a febrero.
El Parque Nacional Natural Tamá está en la Provincia Biogeográfica Norandina, una zona de alta biodiversidad. Se aproxima que cerca del 70% del área del parque se encuentra libre de toda intervención humana. En el Tamá la vegetación se puede dividir en cuatro biomas representativos: la selva húmeda de piso térmico cálido, el bosque andino, el bosque altoandino y el páramo. La selva húmeda de piso térmico cálido se encuentra por debajo de los 1 000 m.s.n.m. Esta selva se caracteriza por árboles de buen porte, y se destaca la proliferación de epifitas, lianas, bejucos, helechos y quiches. También en las pendientes y las riberas se encuentra un gran número de palmas. Las especies arbóreas destacadas son el moho o canaleto (Cordia alliodora), el lechoso (Brosimum utile), la ceiba (Bombacopsis sp.), el cascarillo (Ladenbergia magnifolia), el cedro (Cedrela sp.) y el rudo o pavito (Jacaranda copaia). El oloroso o palo santo (Bursera graveolens) es otra de las especies que se encuentran en esta selva húmeda.
El bosque andino se encuentra entre los 1 700 y los 2 000 m.s.n.m., e incluye cobalongo (Billia columbiana), tampano (Clusia sp.), el caraño (Protuim sp.), el guayabo (Ilex sp.), el roble (Myrica pubensces), las majas (Heliocarpus popayanensis), los amarillos de varios géneros (Nectandra, Persea, Ocotea y Aniba) y el chirrión o cedrillo (Guarea spp.). Además se encuentra el encenillo (Weinmannia sp.), el cual es característico de los bosques andinos, junto con las palmeras (Geonoma spp. y Ceroxylon sp.), incluyendo la emblemática palma de cera.
En estos bosques se debe destacar que las comunidades de arbustos encontrados en los bosques de la vertiente oriental del Macizo de Tamá son únicas en la cordillera de los Andes, ya que pertenecen a especies encontradas en los “tepuyes” venezolanos. Los tepuyes son montañas rocosas de forma tubular de mesetas que se levantan abruptamente. Hay cerca de 100 tepuyes en Venezuela, muchos aún inexplorados por su difícil acceso.
En el bosque altoandino también se encuentra una gran variedad de especies, incluyendo el pino hayuelo (Podocarpus rospigliossii), el cucharo o guaque (Clusia sp.), el guayabillo (Calycolpus caudatum), el aliso (Alnus acuminata), el chisque (Chusquea longifolia) y el encenillo (Weinmannia sp.). Finalmente en el páramo se encuentra una especies de frailejón arborescente llamado incienso (Libanothamnus neriifolius var. colombicus y Libanothamnus tamanus), que puede llegar a un porte de 7 m de altura. Adicionalmente se encuentra otros frailejones como Tamania chardonii, Espeletiopsis purpurascens y Espeletia brassicoidea. También se destaca una planta endémica del área, Tamanoa chardonii.
La fauna del parque es abundante y variada. Entre las aves se destacan el carpintero real (Campephilus pollens), la gallineta de monte (Nothocercus julius), el perico multicolor (Hapalopsittaca amazonia amazonia) y el colibrí de páramo (Chalcostigma heteropogon). Además se destacan más de 12 especies de tráupidos (Tangara parzudakii, Iridosornis rufivertrix, Anisognathus igniventris, Buthraupis montana, Buthraupis eximia, entre otras). El gallito de roca (rupícola peruviana) es un ave pomposa de color escarlata brillante con alas negras que contrastan estupendamente, el cual también vive en el Parque Nacional Natural Tamá.
Se deben mencionar también entre las aves el paujil copete de piedra (Pauxi pauxi pauxi), ave de color oscuro que ostenta un copete blanco. Además hay dos especies de soledades (Pharomachrus fulgidus fulgidus y P. auriceps hargitti) y la gallineta gris o gallineta azul (Tinamus tao larensis), ave terrestre con un cuello delgado y la cabeza relativamente pequeña. Entre las aves endémicas del parque se destacan dos especies de colibríes (Coeligena helianthea y Heliangelus amethysticollis verdiscutatus). Además se deben mencionar el paujil de turbante (Crax daubentoni) y el guácharo (Steatornis caripensis).
Tamá es además rico en especies de mamíferos. Durante la gestión del Parque Nacional Natural Tamá se tomó en cuenta la existencia del oso negro u oso de anteojos (Tremarctos ornatus). Este es un animal sagrado para los indígenas tunebo o u’wa, los cuales lo consideran un benévolo espíritu del bosque. El oso de anteojos vive más que todo en los bosques nublados, pero su hábitat tiene un rango que va desde el piso térmico templado hasta las partes inferiores del páramo. La extensión del área protegida es un complemento esencial para la supervivencia de este mamífero de gran tamaño, ya que tolera un grado muy bajo de intervención humana y se estima que necesita un mínimo de 500 km² para reproducirse exitosamente. En este sentido, las áreas protegidas son esenciales en la protección de este animal amenazado.
Entre otros mamíferos de gran tamaño se encuentra el puma o león (Felis concolor), el cual vive en las partes altas de la montaña y embiste ovejas y otra ganadería de alta montaña, lo cual lo hace el blanco de muchos cazadores en la zona de amortiguación del parque.
Sobresale además una especie de marsupial, Caenolestes obscurus, también conocido como “runcho”; el piro (Dinomys branickii), roedor que puede llegar a pesar hasta 15 kg. Se destacan además dos especies de venado (Mazama americans y M. rufina) y dos especies de lapa (Agouti taczanowski y Agouti paca), roedores nocturnos que habitan el suelo de la selva. Son buenos nadadores, por lo cual ubican sus madrigueras cerca de los ríos y huyen hacia el agua cuando se sienten amenazados. También se encuentra el zorro perruno (Cerdocyon thous), el chácharo (Tayassu pecari) y el ratón de agua (Chironectes minimus).
Se puede encontrar entre otros mamíferos el león amapolo (Potos flavus), el mapuro (Conepatus semistriatus), la danta (Tapirus terrestris), la nutria (Lutra longicaudis), el oso hormiguero (Tamandua tetradactyla), el guache tierrero (Nasuella olivacea) y las faras (Didelphis albiventris y D. marsupialis). Existe además una especie endémica de ratón silvestre, Thomasomys hylophilus.
Se debe hacer mención especial de la rana (Gastrotheca helenae), rana marsupial, la cual lleva sus huevos dentro de una bolsa sobre el dorso. El macho fertiliza los huevos en el dorso de la hembra y luego le ayuda a insertarlos dentro de la bolsa dorsal con sus patas. Esta es una rana terrestre que vive en los bosques nublados y se refugia entre los trocos que se descomponen en el suelo. Aunque es una rana que es difícil de ver, es fácil de localizar por sus vocalizaciones.
El área del Parque Nacional Natural Tamá fue poblada por los indígenas u’wa o tunebo, sobrevivientes de los cuales se dedican a la caza, la pesca y el cultivo del maíz, plátano, caña, yuca y café. Los u’wa se sujetan a una forma de producción sostenible y en armonía con la naturaleza. Pertenecientes a la familia lingüística chibcha, se dividen en varios grupos: los chitarero, los tegría, los unkasia y los tame. La zona del Parque Nacional Natural Tamá se considera por los expertos como un antiguo lugar significativo de comercio y migración para varias tribus indígenas de Colombia.
Los campesinos de la zona del parque subsisten primordialmente de la agricultura y la ganadería. Los cultivos predominantes son los de legumbres, cereales y frutales de clima frío.
Los objetivos de conservación en el Parque Nacional Natural Tamá son la protección y preservación de los biomas representativos de la fauna y flora de la región. Además se busca mantener y proteger las especies de flora y fauna endémicas y en peligro de extinción que se encuentran en el área protegida. Conjuntamente se busca mantener los recursos hídricos y proporcionar espacios dentro de la reserva para la investigación, educación y el ecoturismo.
#AmorPorColombia
Parque Nacional Natural Tamá

Camino de piedra. Unidad Administrativa Especial del Sistema de Parques Nacionales.
Texto de: Laura Sesana
Localización: Departamento del Norte de Santander
Año creación: 1977
Extensión: 48 000 ha
Altura: 350 - 3 400 m.s.n.m.
Temperatura: 6 - 25 ºC
Ecosistemas: Selva húmeda de piso térmico cálido, bosque andino, bosque altoandino, páramo.
El Parque Nacional Natural Tamá tiene carácter binacional, ya que limita al oriente con un parque del mismo nombre en la República Bolivariana de Venezuela, los cuales se administran varios planes de manejo conjuntamente. El Tamá representa una oportunidad para fortalecer las relaciones entre Colombia y Venezuela, permitiendo la protección de la oferta hídrica de la zona. Esta colaboración también permite la viabilidad de varias especies de flora y fauna, y una continuidad ecológica que facilita y favorece los esfuerzos de conservación. Además la riqueza biológica y cultural que representa lo hace un lugar de gran valor científico, educativo y cultural.
Declarado Parque Nacional Natural en 1977, el Tamá comprende 48 000 hectáreas. La reserva se ubica en el extremo nororiental del país, en el departamento de Norte de Santander y su homónimo incluye territorios de los Estados de Apure y Táchira en Venezuela, en el extremo noreste de la cordillera Oriental. Limita con el municipio de Herrán al norte, la república de Venezuela al oriente, los departamentos de Boyacá y Arauca al sur y el municipio de Toledo al occidente. Las elevaciones del Tamá van de los 350 a los 3 400 m.s.n.m.
Las caídas de agua del parque, muchas de las cuales aún son desconocidas, son de especial belleza e interés. La caída de la cascada localizada frente al páramo Bélgica, la cual cae al río Segueta, se calcula que mide aproximadamente 820 m.s.n.m., situándola entre las cascadas más altas del mundo. Además en el parque nacen las cuencas del río Catatumbo y del río Orinoco, las cuales son vitales para la vida económica de los estados de Norte de Santander y Arauca, regando cultivos y abasteciendo los acueductos de varias poblaciones. Se calcula que la red hidrográfica de la zona abastece a alrededor de 2’000 000 de personas. Algunas de las corrientes de agua sobresalientes del Tamá son el río Margua, el río Oirá, el río Jordán, río Talco y el río San Lorenzo o Nula.
El clima se clasifica como húmedo a superhúmedo, ya que la región es una de las más lluviosas de la vertiente oriental de la cordillera Oriental, presentando más de 5 600 mm de lluvia anuales registrados en la estación de Santa María en el municipio de Toledo, cerca del río Margua. En este sector el promedio de temperatura es de 25 oC, mientras que baja a los 6 ºC en los parajes más altos del parque. En las alturas medias la precipitación es de alrededor de 3 000 mm anuales, y 1 000 mm en las cumbres del área protegida. La precipitación se rige por un patrón unimodal, con lluvias máximas registradas de junio a julio y lluvias mínimas registradas de enero a febrero.
El Parque Nacional Natural Tamá está en la Provincia Biogeográfica Norandina, una zona de alta biodiversidad. Se aproxima que cerca del 70% del área del parque se encuentra libre de toda intervención humana. En el Tamá la vegetación se puede dividir en cuatro biomas representativos: la selva húmeda de piso térmico cálido, el bosque andino, el bosque altoandino y el páramo. La selva húmeda de piso térmico cálido se encuentra por debajo de los 1 000 m.s.n.m. Esta selva se caracteriza por árboles de buen porte, y se destaca la proliferación de epifitas, lianas, bejucos, helechos y quiches. También en las pendientes y las riberas se encuentra un gran número de palmas. Las especies arbóreas destacadas son el moho o canaleto (Cordia alliodora), el lechoso (Brosimum utile), la ceiba (Bombacopsis sp.), el cascarillo (Ladenbergia magnifolia), el cedro (Cedrela sp.) y el rudo o pavito (Jacaranda copaia). El oloroso o palo santo (Bursera graveolens) es otra de las especies que se encuentran en esta selva húmeda.
El bosque andino se encuentra entre los 1 700 y los 2 000 m.s.n.m., e incluye cobalongo (Billia columbiana), tampano (Clusia sp.), el caraño (Protuim sp.), el guayabo (Ilex sp.), el roble (Myrica pubensces), las majas (Heliocarpus popayanensis), los amarillos de varios géneros (Nectandra, Persea, Ocotea y Aniba) y el chirrión o cedrillo (Guarea spp.). Además se encuentra el encenillo (Weinmannia sp.), el cual es característico de los bosques andinos, junto con las palmeras (Geonoma spp. y Ceroxylon sp.), incluyendo la emblemática palma de cera.
En estos bosques se debe destacar que las comunidades de arbustos encontrados en los bosques de la vertiente oriental del Macizo de Tamá son únicas en la cordillera de los Andes, ya que pertenecen a especies encontradas en los “tepuyes” venezolanos. Los tepuyes son montañas rocosas de forma tubular de mesetas que se levantan abruptamente. Hay cerca de 100 tepuyes en Venezuela, muchos aún inexplorados por su difícil acceso.
En el bosque altoandino también se encuentra una gran variedad de especies, incluyendo el pino hayuelo (Podocarpus rospigliossii), el cucharo o guaque (Clusia sp.), el guayabillo (Calycolpus caudatum), el aliso (Alnus acuminata), el chisque (Chusquea longifolia) y el encenillo (Weinmannia sp.). Finalmente en el páramo se encuentra una especies de frailejón arborescente llamado incienso (Libanothamnus neriifolius var. colombicus y Libanothamnus tamanus), que puede llegar a un porte de 7 m de altura. Adicionalmente se encuentra otros frailejones como Tamania chardonii, Espeletiopsis purpurascens y Espeletia brassicoidea. También se destaca una planta endémica del área, Tamanoa chardonii.
La fauna del parque es abundante y variada. Entre las aves se destacan el carpintero real (Campephilus pollens), la gallineta de monte (Nothocercus julius), el perico multicolor (Hapalopsittaca amazonia amazonia) y el colibrí de páramo (Chalcostigma heteropogon). Además se destacan más de 12 especies de tráupidos (Tangara parzudakii, Iridosornis rufivertrix, Anisognathus igniventris, Buthraupis montana, Buthraupis eximia, entre otras). El gallito de roca (rupícola peruviana) es un ave pomposa de color escarlata brillante con alas negras que contrastan estupendamente, el cual también vive en el Parque Nacional Natural Tamá.
Se deben mencionar también entre las aves el paujil copete de piedra (Pauxi pauxi pauxi), ave de color oscuro que ostenta un copete blanco. Además hay dos especies de soledades (Pharomachrus fulgidus fulgidus y P. auriceps hargitti) y la gallineta gris o gallineta azul (Tinamus tao larensis), ave terrestre con un cuello delgado y la cabeza relativamente pequeña. Entre las aves endémicas del parque se destacan dos especies de colibríes (Coeligena helianthea y Heliangelus amethysticollis verdiscutatus). Además se deben mencionar el paujil de turbante (Crax daubentoni) y el guácharo (Steatornis caripensis).
Tamá es además rico en especies de mamíferos. Durante la gestión del Parque Nacional Natural Tamá se tomó en cuenta la existencia del oso negro u oso de anteojos (Tremarctos ornatus). Este es un animal sagrado para los indígenas tunebo o u’wa, los cuales lo consideran un benévolo espíritu del bosque. El oso de anteojos vive más que todo en los bosques nublados, pero su hábitat tiene un rango que va desde el piso térmico templado hasta las partes inferiores del páramo. La extensión del área protegida es un complemento esencial para la supervivencia de este mamífero de gran tamaño, ya que tolera un grado muy bajo de intervención humana y se estima que necesita un mínimo de 500 km² para reproducirse exitosamente. En este sentido, las áreas protegidas son esenciales en la protección de este animal amenazado.
Entre otros mamíferos de gran tamaño se encuentra el puma o león (Felis concolor), el cual vive en las partes altas de la montaña y embiste ovejas y otra ganadería de alta montaña, lo cual lo hace el blanco de muchos cazadores en la zona de amortiguación del parque.
Sobresale además una especie de marsupial, Caenolestes obscurus, también conocido como “runcho”; el piro (Dinomys branickii), roedor que puede llegar a pesar hasta 15 kg. Se destacan además dos especies de venado (Mazama americans y M. rufina) y dos especies de lapa (Agouti taczanowski y Agouti paca), roedores nocturnos que habitan el suelo de la selva. Son buenos nadadores, por lo cual ubican sus madrigueras cerca de los ríos y huyen hacia el agua cuando se sienten amenazados. También se encuentra el zorro perruno (Cerdocyon thous), el chácharo (Tayassu pecari) y el ratón de agua (Chironectes minimus).
Se puede encontrar entre otros mamíferos el león amapolo (Potos flavus), el mapuro (Conepatus semistriatus), la danta (Tapirus terrestris), la nutria (Lutra longicaudis), el oso hormiguero (Tamandua tetradactyla), el guache tierrero (Nasuella olivacea) y las faras (Didelphis albiventris y D. marsupialis). Existe además una especie endémica de ratón silvestre, Thomasomys hylophilus.
Se debe hacer mención especial de la rana (Gastrotheca helenae), rana marsupial, la cual lleva sus huevos dentro de una bolsa sobre el dorso. El macho fertiliza los huevos en el dorso de la hembra y luego le ayuda a insertarlos dentro de la bolsa dorsal con sus patas. Esta es una rana terrestre que vive en los bosques nublados y se refugia entre los trocos que se descomponen en el suelo. Aunque es una rana que es difícil de ver, es fácil de localizar por sus vocalizaciones.
El área del Parque Nacional Natural Tamá fue poblada por los indígenas u’wa o tunebo, sobrevivientes de los cuales se dedican a la caza, la pesca y el cultivo del maíz, plátano, caña, yuca y café. Los u’wa se sujetan a una forma de producción sostenible y en armonía con la naturaleza. Pertenecientes a la familia lingüística chibcha, se dividen en varios grupos: los chitarero, los tegría, los unkasia y los tame. La zona del Parque Nacional Natural Tamá se considera por los expertos como un antiguo lugar significativo de comercio y migración para varias tribus indígenas de Colombia.
Los campesinos de la zona del parque subsisten primordialmente de la agricultura y la ganadería. Los cultivos predominantes son los de legumbres, cereales y frutales de clima frío.
Los objetivos de conservación en el Parque Nacional Natural Tamá son la protección y preservación de los biomas representativos de la fauna y flora de la región. Además se busca mantener y proteger las especies de flora y fauna endémicas y en peligro de extinción que se encuentran en el área protegida. Conjuntamente se busca mantener los recursos hídricos y proporcionar espacios dentro de la reserva para la investigación, educación y el ecoturismo.