- Botero esculturas (1998)
- Salmona (1998)
- El sabor de Colombia (1994)
- Wayuú. Cultura del desierto colombiano (1998)
- Semana Santa en Popayán (1999)
- Cartagena de siempre (1992)
- Palacio de las Garzas (1999)
- Juan Montoya (1998)
- Aves de Colombia. Grabados iluminados del Siglo XVIII (1993)
- Alta Colombia. El esplendor de la montaña (1996)
- Artefactos. Objetos artesanales de Colombia (1992)
- Carros. El automovil en Colombia (1995)
- Espacios Comerciales. Colombia (1994)
- Cerros de Bogotá (2000)
- El Terremoto de San Salvador. Narración de un superviviente (2001)
- Manolo Valdés. La intemporalidad del arte (1999)
- Casa de Hacienda. Arquitectura en el campo colombiano (1997)
- Fiestas. Celebraciones y Ritos de Colombia (1995)
- Costa Rica. Pura Vida (2001)
- Luis Restrepo. Arquitectura (2001)
- Ana Mercedes Hoyos. Palenque (2001)
- La Moneda en Colombia (2001)
- Jardines de Colombia (1996)
- Una jornada en Macondo (1995)
- Retratos (1993)
- Atavíos. Raíces de la moda colombiana (1996)
- La ruta de Humboldt. Colombia - Venezuela (1994)
- Trópico. Visiones de la naturaleza colombiana (1997)
- Herederos de los Incas (1996)
- Casa Moderna. Medio siglo de arquitectura doméstica colombiana (1996)
- Bogotá desde el aire (1994)
- La vida en Colombia (1994)
- Casa Republicana. La bella época en Colombia (1995)
- Selva húmeda de Colombia (1990)
- Richter (1997)
- Por nuestros niños. Programas para su Proteccion y Desarrollo en Colombia (1990)
- Mariposas de Colombia (1991)
- Colombia tierra de flores (1990)
- Los países andinos desde el satélite (1995)
- Deliciosas frutas tropicales (1990)
- Arrecifes del Caribe (1988)
- Casa campesina. Arquitectura vernácula de Colombia (1993)
- Páramos (1988)
- Manglares (1989)
- Señor Ladrillo (1988)
- La última muerte de Wozzeck (2000)
- Historia del Café de Guatemala (2001)
- Casa Guatemalteca (1999)
- Silvia Tcherassi (2002)
- Ana Mercedes Hoyos. Retrospectiva (2002)
- Francisco Mejía Guinand (2002)
- Aves del Llano (1992)
- El año que viene vuelvo (1989)
- Museos de Bogotá (1989)
- El arte de la cocina japonesa (1996)
- Botero Dibujos (1999)
- Colombia Campesina (1989)
- Conflicto amazónico. 1932-1934 (1994)
- Débora Arango. Museo de Arte Moderno de Medellín (1986)
- La Sabana de Bogotá (1988)
- Casas de Embajada en Washington D.C. (2004)
- XVI Bienal colombiana de Arquitectura 1998 (1998)
- Visiones del Siglo XX colombiano. A través de sus protagonistas ya muertos (2003)
- Río Bogotá (1985)
- Jacanamijoy (2003)
- Álvaro Barrera. Arquitectura y Restauración (2003)
- Campos de Golf en Colombia (2003)
- Cartagena de Indias. Visión panorámica desde el aire (2003)
- Guadua. Arquitectura y Diseño (2003)
- Enrique Grau. Homenaje (2003)
- Mauricio Gómez. Con la mano izquierda (2003)
- Ignacio Gómez Jaramillo (2003)
- Tesoros del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. 350 años (2003)
- Manos en el arte colombiano (2003)
- Historia de la Fotografía en Colombia. Museo de Arte Moderno de Bogotá (1983)
- Arenas Betancourt. Un realista más allá del tiempo (1986)
- Los Figueroa. Aproximación a su época y a su pintura (1986)
- Andrés de Santa María (1985)
- Ricardo Gómez Campuzano (1987)
- El encanto de Bogotá (1987)
- Manizales de ayer. Album de fotografías (1987)
- Ramírez Villamizar. Museo de Arte Moderno de Bogotá (1984)
- La transformación de Bogotá (1982)
- Las fronteras azules de Colombia (1985)
- Botero en el Museo Nacional de Colombia. Nueva donación 2004 (2004)
- Gonzalo Ariza. Pinturas (1978)
- Grau. El pequeño viaje del Barón Von Humboldt (1977)
- Bogotá Viva (2004)
- Albergues del Libertador en Colombia. Banco de la República (1980)
- El Rey triste (1980)
- Gregorio Vásquez (1985)
- Ciclovías. Bogotá para el ciudadano (1983)
- Negret escultor. Homenaje (2004)
- Mefisto. Alberto Iriarte (2004)
- Suramericana. 60 Años de compromiso con la cultura (2004)
- Rostros de Colombia (1985)
- Flora de Los Andes. Cien especies del Altiplano Cundi-Boyacense (1984)
- Casa de Nariño (1985)
- Periodismo gráfico. Círculo de Periodistas de Bogotá (1984)
- Cien años de arte colombiano. 1886 - 1986 (1985)
- Pedro Nel Gómez (1981)
- Colombia amazónica (1988)
- Palacio de San Carlos (1986)
- Veinte años del Sena en Colombia. 1957-1977 (1978)
- Bogotá. Estructura y principales servicios públicos (1978)
- Colombia Parques Naturales (2006)
- Érase una vez Colombia (2005)
- Colombia 360°. Ciudades y pueblos (2006)
- Bogotá 360°. La ciudad interior (2006)
- Guatemala inédita (2006)
- Casa de Recreo en Colombia (2005)
- Manzur. Homenaje (2005)
- Gerardo Aragón (2009)
- Santiago Cárdenas (2006)
- Omar Rayo. Homenaje (2006)
- Beatriz González (2005)
- Casa de Campo en Colombia (2007)
- Luis Restrepo. construcciones (2007)
- Juan Cárdenas (2007)
- Luis Caballero. Homenaje (2007)
- Fútbol en Colombia (2007)
- Cafés de Colombia (2008)
- Colombia es Color (2008)
- Armando Villegas. Homenaje (2008)
- Manuel Hernández (2008)
- Alicia Viteri. Memoria digital (2009)
- Clemencia Echeverri. Sin respuesta (2009)
- Museo de Arte Moderno de Cartagena de Indias (2009)
- Agua. Riqueza de Colombia (2009)
- Volando Colombia. Paisajes (2009)
- Colombia en flor (2009)
- Medellín 360º. Cordial, Pujante y Bella (2009)
- Arte Internacional. Colección del Banco de la República (2009)
- Hugo Zapata (2009)
- Apalaanchi. Pescadores Wayuu (2009)
- Bogotá vuelo al pasado (2010)
- Grabados Antiguos de la Pontificia Universidad Javeriana. Colección Eduardo Ospina S. J. (2010)
- Orquídeas. Especies de Colombia (2010)
- Apartamentos. Bogotá (2010)
- Luis Caballero. Erótico (2010)
- Luis Fernando Peláez (2010)
- Aves en Colombia (2011)
- Pedro Ruiz (2011)
- El mundo del arte en San Agustín (2011)
- Cundinamarca. Corazón de Colombia (2011)
- El hundimiento de los Partidos Políticos Tradicionales venezolanos: El caso Copei (2014)
- Artistas por la paz (1986)
- Reglamento de uniformes, insignias, condecoraciones y distintivos para el personal de la Policía Nacional (2009)
- Historia de Bogotá. Tomo I - Conquista y Colonia (2007)
- Historia de Bogotá. Tomo II - Siglo XIX (2007)
- Academia Colombiana de Jurisprudencia. 125 Años (2019)
- Duque, su presidencia (2022)
Grabados Antiguos de la Pontificia Universidad JaverianaColección Eduardo Ospina S. J. / Presentación |
Presentación

Antonio Canaletto (inventó), Henri George Manesse (grabó) / Chalcographie du Louvre (imprimió) / El Gran Canal de Venecia / Siglo xviii / Grabado en metal / 62,5 x 90 cm
Alberto Durero (inventó y grabó) / Amsterdruch (imprimió) / San Jerónimo en su estudio / Siglos xv-xvi / Grabado en metal / 35 x 27,5 cm
Bernardino Luini (inventó), Alphonse Leroy (grabó) / Chalcographie du Louvre (imprimió) / Estudio / Siglo xvi / Grabado en metal / 32 x 35 cm
Sandro Botticelli (inventó), Louis Journout (grabó) / Chalcographie du Louvre (imprimió) / La Madonna del Magnificat / Siglo xv / Grabado en metal / 71,7 x 55 cm
Texto de: Joaquín Sánchez García S.J.
Rector de la Pontificia Universidad Javeriana
La Pontificia Universidad Javeriana y Villegas Editores se complacen en presentar este libro, que reúne la mayoría de los grabados que hoy reposan en el Archivo Histórico Javeriano, y que hacen parte de la Colección Ospina. Esta colección tiene su nombre en honor del padre Eduardo Ospina Bernal, S. J. (Ubalá, Cundinamarca, 30 de junio de 1891 –Bogotá, 8 de junio de 1965), pues su existencia la debemos a él como humanista, profesor y crítico de arte.
El padre Eduardo Ospina fue hijo del general Mariano Ospina Chaparro, quien era hijo de don Pastor Ospina Rodríguez y sobrino del presidente Mariano Ospina Rodríguez. Después de realizar sus estudios de primaria en el Colegio de la Salle y de secundaria en el Colegio de San Bartolomé, ingresó en el año de 1908 a la Compañía de Jesús en el Colegio-Noviciado de Chapinero. Allí realizó sus estudios de humanidades entre 1910 y 1913; tuvo como maestros, entre otros, al pintor padre Santiago Páramo y a los jóvenes humanistas Félix Restrepo e Ignacio Errandonea.
Esta casa de estudios de humanidades para los jóvenes jesuitas (lenguas clásicas, retórica, literatura, arte, historia…) fue fundada en 1888 en el lugar que actualmente ocupan las llamadas Facultades Eclesiásticas de la Javeriana, en Chapinero. Se trasladó más tarde en 1935, a Santa Rosa de Viterbo, Boyacá, y dejó de existir el año de 1969, cuando esa etapa de los estudios de los jesuitas se incorporó a la Facultad de Filosofía y Letras de la Javeriana. En esa casa de estudios ejerció su magisterio de historia del arte y literatura el padre Ospina entre 1916 y 1918, y después de su doctorado en Alemania entre 1928 y 1938. Para ella trajo de Europa en 1928 la colección que estamos presentando, como se dirá luego.
Entre los años 1913 y 1924, con un intervalo de enseñanza en Bogotá, hizo el padre Ospina los estudios de filosofía y teología en Oña (Burgos), España y en Valkenburg (Holanda), donde se ordenó de sacerdote en 1923. En esos mismos años adelantaban estudios superiores en distintas universidades europeas varios jóvenes jesuitas colombianos, que tendrían en las décadas siguientes una destacada presencia en el campo cultural y religioso, como Félix Restrepo Mejía, Carlos Ortiz Restrepo y el presbítero Enrique Pérez Arbeláez.
Así mismo, por ese tiempo, el artista don Roberto Pizano Restrepo (1896-1929) se encontraba en Europa. Sus primeras lecciones de dibujo las recibió en la Escuela de Bellas Artes de Bogotá. Había sucedido como profesor de dibujo en el Colegio de San Bartolomé al padre Santiago Páramo. Entre 1917 y 1920, estudió en la Real Academia de Bellas Artes San Fernando, en Madrid. Una vez terminados sus estudios madrileños, viajó por Francia e Italia antes de regresar a Colombia, donde, a partir de 1921, fue profesor de la Escuela de Bellas Artes de Bogotá. En 1923, se estableció nuevamente en Madrid donde trabajó en el estudio del pintor Fernando Álvarez de Sotomayor (1875-1960) director, en ese entonces, del Museo del Prado. En 1927, viajó a Inglaterra, y de allí por el norte de Europa antes de regresar a Colombia, donde fue nombrado director de la Escuela de Bellas Artes.
En enero de 1925, terminados sus estudios de teología, llega el padre Ospina la Universidad de Múnich para adelantar su doctorado. En el verano de ese año viaja a Inglaterra donde visita la Universidad de Oxford, el Museo Británico y los pabellones de la Exposición Imperial de Wembley, inaugurada el año anterior. En 1927 se gradúa de Doctor en Filosofía, en el área de estética, con una tesis muy reconocida sobre el romanticismo. Viaja de nuevo a Londres, donde profundiza sus estudios, desde septiembre de ese año hasta julio de 1928. Ese verano de 1928 los aprovecha al máximo: está en Londres, en Namur, en Paris, en Madrid y en El Escorial. Visita museos, compra libros y fotografías de obras de arte. El 30 de agosto tomó el vapor Puerto Rico, que lo trajo de regreso a Colombia.
Ospina y Pizano eran buenos amigos desde Bogotá, y se comunicaban por cartas. Se destaca la que le escribió el primero al segundo, en abril de 1927, contándole de las relaciones entre arte y moral; el 30 de julio de 1927, en París, Pizano Restrepo le dedica su libro sobre el pintor Gregorio Vásquez publicado en esa ciudad el año anterior, a su amigo con estas palabras: “Al Padre Eduardo Ospina, S.J. Con el respeto, estimación y afecto de, El Autor.” No sabemos mucho de sus conversaciones e itinerarios, pero tenemos certeza de sus encuentros europeos; juntos reunieron una buena cantidad de material didáctico para sus respectivos trabajos. Pizano Restrepo lo hace en grande, pues cuenta con muchos recursos económicos propios, así como con el apoyo de las colonias de colombianos residentes en Londres y París. La mayoría de las reproducciones escultóricas y de grabados adquiridos por Pizano provienen de los museos Británico y del Louvre, así como otras copias que llegaron a Colombia entre 1926 y 1927, realizadas en los grandes museos de Europa.
Buena parte del material didáctico seleccionado y comprado por Pizano Restrepo se conserva en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, en la Colección Pizano que fue declarada el 25 de agosto de 2003 Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional.
Ospina Bernal, por su parte, lo hace en forma más modesta, pero también notable. El material didáctico que trajo de Europa: grabados, réplicas escultóricas, una muy completa colección de diapositivas y una buena biblioteca, fue un excelente aporte a la mencionada casa de estudios de humanidades de los jesuitas. El mismo padre Ospina lo utilizó en sus clases, y muchos de sus alumnos lo recordaban junto a sus diapositivas de vidrio y su proyector. En 1956, el padre Tulio Aristizábal Giraldo, S. J., después de sus estudios de arte en Europa, completó y renovó con nuevo material bibliográfico y didáctico la colección formada por el padre Ospina.
En 1969 los estudios humanísticos de los jesuitas se incorporaron, como ya se dijo, a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Javeriana, y las colecciones de libros, diapositivas, grabados, esculturas y láminas fueron depositados en diversos sitios, algunos deplorables.
Siendo decano de la Facultad de Arquitectura, el padre Aristizábal , encontró, en una construcción ruinosa, que había sido de servicios higiénicos, toda una serie de esculturas en yeso y de reproducciones de obras de grandes escultores europeos que, por no ser consideradas valiosas, desaparecieron. Las que todavía conservaban su integridad fueron rescatadas por él y llevadas a dicha Facultad, en cuya decanatura aún se conservan.
La Biblioteca Central de la Universidad estaba instalada en los actuales talleres de arquitectura. Cuando se inauguró el edificio actual de la biblioteca, los obreros estuvieron varios meses readaptando el espacio para los talleres. Pasados unos tres meses, se los entregaron al padre Aristizábal, quien encontró allí un mueble con las viejas diapositivas de vidrio que milagrosamente se salvaron; pues habían estado en un lugar público. El mismo, varios años después, cuando ya vivía en Cartagena, alguna vez que visitó la Pontificia Universidad Javeriana, encontró, en un depósito de cosas viejas de la comunidad de jesuitas, en un rincón polvoriento, aquellos famosos grabados comprados por Ospina Bernal. Luego, con la correspondiente autorización, los entregó al Instituto de Investigaciones Estéticas, hoy Instituto Carlos Arbeláez Camacho, para el patrimonio arquitectónico y urbano (icac) de la Facultad de Arquitectura y Diseño.
En el 2005, el arquitecto Juan Luis Isaza Londoño asumió la dirección del icac, y en vista del alto valor histórico, patrimonial y económico de este material didáctico, tomó bajo su custodia los 100 grabados y las 2797 diapositivas de vidrio. Las diapositivas son documentos muy valiosos, pues registran, en fotografías de alta definición, muchos monumentos que desaparecieron después de la primera guerra mundial. Con la correspondiente autorización, inició los inventarios y trámites que permitieron entregárselos a la directora del Archivo Histórico Javeriano, Myriam Marín Cortés, por considerar que el icac no contaba con las condiciones físicas ni con los recursos humanos y técnicos para su conservación.
Posteriormente, Isaza Londoño y Marín Cortés le plantearon al padre Gerardo Remolina Vargas, S. J., la pertinencia de realizar un inventario general de las obras de arte y bienes con valor patrimonial de la Pontificia Universidad Javeriana. Remolina Vargas entendió rápidamente la importancia y trascendencia de dicho inventario, asumió el proyecto como propio y autorizó y proveyó al Archivo Histórico de los recursos económicos para hacerlo. Se contrató al reconocido restaurador de bienes muebles Rodolfo Vallín Magaña quien, con la ayuda de un equipo cualificado de personas, recorrió todo el campus, espacio por espacio, inventarió, calificó, fichó, fotografió y describió y avaluó cada bien. Allí, por supuesto, se registraron 100 grabados y 49 yesos que Ospina Bernal había comprado en Europa varias décadas atrás.
La investigación sobre esta valiosa colección, así como los procesos de restauración y óptima salvaguardia aún están por realizarse. Este libro, bellamente editado por Villegas Editores, es prueba de ello y es el inicio de un largo camino por recorrer.
La Pontificia Universidad Javeriana, al iniciar proyectos de obras de este carácter, además de atender una de las misiones de la Iglesia, de sus comunidades y de sus obras apostólicas sobre la recuperación y el inventario-catalogación de sus obras culturales para conservarlas en sus Bibliotecas, Archivos y Museos, atiende la instrucción dada en las cartas circulares de la Pontificia Comisión para los Bienes Culturales de la Iglesia, desde Roma, a partir del año 2001, donde se planteaba esta necesidad con el fin de proteger y divulgar lo que se ha producido para realizar y expresar su propia misión. Son pues un bien cultural de especial importancia cuya peculiaridad consiste en registrar el camino seguido a lo largo de siglos en cada una de las realidades que la componen y que harán parte de esta serie que se inicia con el primer resultado del inventario del patrimonio artístico, el cual continuará con las publicaciones de los inventarios del patrimonio cultural arquitectónico, museos, herbarios, documental, música y las manifestaciones intangibles javerianas.
Grabados Antiguos de la Pontificia Universidad Javeriana |
#AmorPorColombia
Presentación

Antonio Canaletto (inventó), Henri George Manesse (grabó) / Chalcographie du Louvre (imprimió) / El Gran Canal de Venecia / Siglo xviii / Grabado en metal / 62,5 x 90 cm

Alberto Durero (inventó y grabó) / Amsterdruch (imprimió) / San Jerónimo en su estudio / Siglos xv-xvi / Grabado en metal / 35 x 27,5 cm

Bernardino Luini (inventó), Alphonse Leroy (grabó) / Chalcographie du Louvre (imprimió) / Estudio / Siglo xvi / Grabado en metal / 32 x 35 cm

Sandro Botticelli (inventó), Louis Journout (grabó) / Chalcographie du Louvre (imprimió) / La Madonna del Magnificat / Siglo xv / Grabado en metal / 71,7 x 55 cm
Texto de: Joaquín Sánchez García S.J.
Rector de la Pontificia Universidad Javeriana
La Pontificia Universidad Javeriana y Villegas Editores se complacen en presentar este libro, que reúne la mayoría de los grabados que hoy reposan en el Archivo Histórico Javeriano, y que hacen parte de la Colección Ospina. Esta colección tiene su nombre en honor del padre Eduardo Ospina Bernal, S. J. (Ubalá, Cundinamarca, 30 de junio de 1891 –Bogotá, 8 de junio de 1965), pues su existencia la debemos a él como humanista, profesor y crítico de arte.
El padre Eduardo Ospina fue hijo del general Mariano Ospina Chaparro, quien era hijo de don Pastor Ospina Rodríguez y sobrino del presidente Mariano Ospina Rodríguez. Después de realizar sus estudios de primaria en el Colegio de la Salle y de secundaria en el Colegio de San Bartolomé, ingresó en el año de 1908 a la Compañía de Jesús en el Colegio-Noviciado de Chapinero. Allí realizó sus estudios de humanidades entre 1910 y 1913; tuvo como maestros, entre otros, al pintor padre Santiago Páramo y a los jóvenes humanistas Félix Restrepo e Ignacio Errandonea.
Esta casa de estudios de humanidades para los jóvenes jesuitas (lenguas clásicas, retórica, literatura, arte, historia…) fue fundada en 1888 en el lugar que actualmente ocupan las llamadas Facultades Eclesiásticas de la Javeriana, en Chapinero. Se trasladó más tarde en 1935, a Santa Rosa de Viterbo, Boyacá, y dejó de existir el año de 1969, cuando esa etapa de los estudios de los jesuitas se incorporó a la Facultad de Filosofía y Letras de la Javeriana. En esa casa de estudios ejerció su magisterio de historia del arte y literatura el padre Ospina entre 1916 y 1918, y después de su doctorado en Alemania entre 1928 y 1938. Para ella trajo de Europa en 1928 la colección que estamos presentando, como se dirá luego.
Entre los años 1913 y 1924, con un intervalo de enseñanza en Bogotá, hizo el padre Ospina los estudios de filosofía y teología en Oña (Burgos), España y en Valkenburg (Holanda), donde se ordenó de sacerdote en 1923. En esos mismos años adelantaban estudios superiores en distintas universidades europeas varios jóvenes jesuitas colombianos, que tendrían en las décadas siguientes una destacada presencia en el campo cultural y religioso, como Félix Restrepo Mejía, Carlos Ortiz Restrepo y el presbítero Enrique Pérez Arbeláez.
Así mismo, por ese tiempo, el artista don Roberto Pizano Restrepo (1896-1929) se encontraba en Europa. Sus primeras lecciones de dibujo las recibió en la Escuela de Bellas Artes de Bogotá. Había sucedido como profesor de dibujo en el Colegio de San Bartolomé al padre Santiago Páramo. Entre 1917 y 1920, estudió en la Real Academia de Bellas Artes San Fernando, en Madrid. Una vez terminados sus estudios madrileños, viajó por Francia e Italia antes de regresar a Colombia, donde, a partir de 1921, fue profesor de la Escuela de Bellas Artes de Bogotá. En 1923, se estableció nuevamente en Madrid donde trabajó en el estudio del pintor Fernando Álvarez de Sotomayor (1875-1960) director, en ese entonces, del Museo del Prado. En 1927, viajó a Inglaterra, y de allí por el norte de Europa antes de regresar a Colombia, donde fue nombrado director de la Escuela de Bellas Artes.
En enero de 1925, terminados sus estudios de teología, llega el padre Ospina la Universidad de Múnich para adelantar su doctorado. En el verano de ese año viaja a Inglaterra donde visita la Universidad de Oxford, el Museo Británico y los pabellones de la Exposición Imperial de Wembley, inaugurada el año anterior. En 1927 se gradúa de Doctor en Filosofía, en el área de estética, con una tesis muy reconocida sobre el romanticismo. Viaja de nuevo a Londres, donde profundiza sus estudios, desde septiembre de ese año hasta julio de 1928. Ese verano de 1928 los aprovecha al máximo: está en Londres, en Namur, en Paris, en Madrid y en El Escorial. Visita museos, compra libros y fotografías de obras de arte. El 30 de agosto tomó el vapor Puerto Rico, que lo trajo de regreso a Colombia.
Ospina y Pizano eran buenos amigos desde Bogotá, y se comunicaban por cartas. Se destaca la que le escribió el primero al segundo, en abril de 1927, contándole de las relaciones entre arte y moral; el 30 de julio de 1927, en París, Pizano Restrepo le dedica su libro sobre el pintor Gregorio Vásquez publicado en esa ciudad el año anterior, a su amigo con estas palabras: “Al Padre Eduardo Ospina, S.J. Con el respeto, estimación y afecto de, El Autor.” No sabemos mucho de sus conversaciones e itinerarios, pero tenemos certeza de sus encuentros europeos; juntos reunieron una buena cantidad de material didáctico para sus respectivos trabajos. Pizano Restrepo lo hace en grande, pues cuenta con muchos recursos económicos propios, así como con el apoyo de las colonias de colombianos residentes en Londres y París. La mayoría de las reproducciones escultóricas y de grabados adquiridos por Pizano provienen de los museos Británico y del Louvre, así como otras copias que llegaron a Colombia entre 1926 y 1927, realizadas en los grandes museos de Europa.
Buena parte del material didáctico seleccionado y comprado por Pizano Restrepo se conserva en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, en la Colección Pizano que fue declarada el 25 de agosto de 2003 Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional.
Ospina Bernal, por su parte, lo hace en forma más modesta, pero también notable. El material didáctico que trajo de Europa: grabados, réplicas escultóricas, una muy completa colección de diapositivas y una buena biblioteca, fue un excelente aporte a la mencionada casa de estudios de humanidades de los jesuitas. El mismo padre Ospina lo utilizó en sus clases, y muchos de sus alumnos lo recordaban junto a sus diapositivas de vidrio y su proyector. En 1956, el padre Tulio Aristizábal Giraldo, S. J., después de sus estudios de arte en Europa, completó y renovó con nuevo material bibliográfico y didáctico la colección formada por el padre Ospina.
En 1969 los estudios humanísticos de los jesuitas se incorporaron, como ya se dijo, a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Javeriana, y las colecciones de libros, diapositivas, grabados, esculturas y láminas fueron depositados en diversos sitios, algunos deplorables.
Siendo decano de la Facultad de Arquitectura, el padre Aristizábal , encontró, en una construcción ruinosa, que había sido de servicios higiénicos, toda una serie de esculturas en yeso y de reproducciones de obras de grandes escultores europeos que, por no ser consideradas valiosas, desaparecieron. Las que todavía conservaban su integridad fueron rescatadas por él y llevadas a dicha Facultad, en cuya decanatura aún se conservan.
La Biblioteca Central de la Universidad estaba instalada en los actuales talleres de arquitectura. Cuando se inauguró el edificio actual de la biblioteca, los obreros estuvieron varios meses readaptando el espacio para los talleres. Pasados unos tres meses, se los entregaron al padre Aristizábal, quien encontró allí un mueble con las viejas diapositivas de vidrio que milagrosamente se salvaron; pues habían estado en un lugar público. El mismo, varios años después, cuando ya vivía en Cartagena, alguna vez que visitó la Pontificia Universidad Javeriana, encontró, en un depósito de cosas viejas de la comunidad de jesuitas, en un rincón polvoriento, aquellos famosos grabados comprados por Ospina Bernal. Luego, con la correspondiente autorización, los entregó al Instituto de Investigaciones Estéticas, hoy Instituto Carlos Arbeláez Camacho, para el patrimonio arquitectónico y urbano (icac) de la Facultad de Arquitectura y Diseño.
En el 2005, el arquitecto Juan Luis Isaza Londoño asumió la dirección del icac, y en vista del alto valor histórico, patrimonial y económico de este material didáctico, tomó bajo su custodia los 100 grabados y las 2797 diapositivas de vidrio. Las diapositivas son documentos muy valiosos, pues registran, en fotografías de alta definición, muchos monumentos que desaparecieron después de la primera guerra mundial. Con la correspondiente autorización, inició los inventarios y trámites que permitieron entregárselos a la directora del Archivo Histórico Javeriano, Myriam Marín Cortés, por considerar que el icac no contaba con las condiciones físicas ni con los recursos humanos y técnicos para su conservación.
Posteriormente, Isaza Londoño y Marín Cortés le plantearon al padre Gerardo Remolina Vargas, S. J., la pertinencia de realizar un inventario general de las obras de arte y bienes con valor patrimonial de la Pontificia Universidad Javeriana. Remolina Vargas entendió rápidamente la importancia y trascendencia de dicho inventario, asumió el proyecto como propio y autorizó y proveyó al Archivo Histórico de los recursos económicos para hacerlo. Se contrató al reconocido restaurador de bienes muebles Rodolfo Vallín Magaña quien, con la ayuda de un equipo cualificado de personas, recorrió todo el campus, espacio por espacio, inventarió, calificó, fichó, fotografió y describió y avaluó cada bien. Allí, por supuesto, se registraron 100 grabados y 49 yesos que Ospina Bernal había comprado en Europa varias décadas atrás.
La investigación sobre esta valiosa colección, así como los procesos de restauración y óptima salvaguardia aún están por realizarse. Este libro, bellamente editado por Villegas Editores, es prueba de ello y es el inicio de un largo camino por recorrer.
La Pontificia Universidad Javeriana, al iniciar proyectos de obras de este carácter, además de atender una de las misiones de la Iglesia, de sus comunidades y de sus obras apostólicas sobre la recuperación y el inventario-catalogación de sus obras culturales para conservarlas en sus Bibliotecas, Archivos y Museos, atiende la instrucción dada en las cartas circulares de la Pontificia Comisión para los Bienes Culturales de la Iglesia, desde Roma, a partir del año 2001, donde se planteaba esta necesidad con el fin de proteger y divulgar lo que se ha producido para realizar y expresar su propia misión. Son pues un bien cultural de especial importancia cuya peculiaridad consiste en registrar el camino seguido a lo largo de siglos en cada una de las realidades que la componen y que harán parte de esta serie que se inicia con el primer resultado del inventario del patrimonio artístico, el cual continuará con las publicaciones de los inventarios del patrimonio cultural arquitectónico, museos, herbarios, documental, música y las manifestaciones intangibles javerianas.