- Botero esculturas (1998)
- Salmona (1998)
- El sabor de Colombia (1994)
- Wayuú. Cultura del desierto colombiano (1998)
- Semana Santa en Popayán (1999)
- Cartagena de siempre (1992)
- Palacio de las Garzas (1999)
- Juan Montoya (1998)
- Aves de Colombia. Grabados iluminados del Siglo XVIII (1993)
- Alta Colombia. El esplendor de la montaña (1996)
- Artefactos. Objetos artesanales de Colombia (1992)
- Carros. El automovil en Colombia (1995)
- Espacios Comerciales. Colombia (1994)
- Cerros de Bogotá (2000)
- El Terremoto de San Salvador. Narración de un superviviente (2001)
- Manolo Valdés. La intemporalidad del arte (1999)
- Casa de Hacienda. Arquitectura en el campo colombiano (1997)
- Fiestas. Celebraciones y Ritos de Colombia (1995)
- Costa Rica. Pura Vida (2001)
- Luis Restrepo. Arquitectura (2001)
- Ana Mercedes Hoyos. Palenque (2001)
- La Moneda en Colombia (2001)
- Jardines de Colombia (1996)
- Una jornada en Macondo (1995)
- Retratos (1993)
- Atavíos. Raíces de la moda colombiana (1996)
- La ruta de Humboldt. Colombia - Venezuela (1994)
- Trópico. Visiones de la naturaleza colombiana (1997)
- Herederos de los Incas (1996)
- Casa Moderna. Medio siglo de arquitectura doméstica colombiana (1996)
- Bogotá desde el aire (1994)
- La vida en Colombia (1994)
- Casa Republicana. La bella época en Colombia (1995)
- Selva húmeda de Colombia (1990)
- Richter (1997)
- Por nuestros niños. Programas para su Proteccion y Desarrollo en Colombia (1990)
- Mariposas de Colombia (1991)
- Colombia tierra de flores (1990)
- Los países andinos desde el satélite (1995)
- Deliciosas frutas tropicales (1990)
- Arrecifes del Caribe (1988)
- Casa campesina. Arquitectura vernácula de Colombia (1993)
- Páramos (1988)
- Manglares (1989)
- Señor Ladrillo (1988)
- La última muerte de Wozzeck (2000)
- Historia del Café de Guatemala (2001)
- Casa Guatemalteca (1999)
- Silvia Tcherassi (2002)
- Ana Mercedes Hoyos. Retrospectiva (2002)
- Francisco Mejía Guinand (2002)
- Aves del Llano (1992)
- El año que viene vuelvo (1989)
- Museos de Bogotá (1989)
- El arte de la cocina japonesa (1996)
- Botero Dibujos (1999)
- Colombia Campesina (1989)
- Conflicto amazónico. 1932-1934 (1994)
- Débora Arango. Museo de Arte Moderno de Medellín (1986)
- La Sabana de Bogotá (1988)
- Casas de Embajada en Washington D.C. (2004)
- XVI Bienal colombiana de Arquitectura 1998 (1998)
- Visiones del Siglo XX colombiano. A través de sus protagonistas ya muertos (2003)
- Río Bogotá (1985)
- Jacanamijoy (2003)
- Álvaro Barrera. Arquitectura y Restauración (2003)
- Campos de Golf en Colombia (2003)
- Cartagena de Indias. Visión panorámica desde el aire (2003)
- Guadua. Arquitectura y Diseño (2003)
- Enrique Grau. Homenaje (2003)
- Mauricio Gómez. Con la mano izquierda (2003)
- Ignacio Gómez Jaramillo (2003)
- Tesoros del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. 350 años (2003)
- Manos en el arte colombiano (2003)
- Historia de la Fotografía en Colombia. Museo de Arte Moderno de Bogotá (1983)
- Arenas Betancourt. Un realista más allá del tiempo (1986)
- Los Figueroa. Aproximación a su época y a su pintura (1986)
- Andrés de Santa María (1985)
- Ricardo Gómez Campuzano (1987)
- El encanto de Bogotá (1987)
- Manizales de ayer. Album de fotografías (1987)
- Ramírez Villamizar. Museo de Arte Moderno de Bogotá (1984)
- La transformación de Bogotá (1982)
- Las fronteras azules de Colombia (1985)
- Botero en el Museo Nacional de Colombia. Nueva donación 2004 (2004)
- Gonzalo Ariza. Pinturas (1978)
- Grau. El pequeño viaje del Barón Von Humboldt (1977)
- Bogotá Viva (2004)
- Albergues del Libertador en Colombia. Banco de la República (1980)
- El Rey triste (1980)
- Gregorio Vásquez (1985)
- Ciclovías. Bogotá para el ciudadano (1983)
- Negret escultor. Homenaje (2004)
- Mefisto. Alberto Iriarte (2004)
- Suramericana. 60 Años de compromiso con la cultura (2004)
- Rostros de Colombia (1985)
- Flora de Los Andes. Cien especies del Altiplano Cundi-Boyacense (1984)
- Casa de Nariño (1985)
- Periodismo gráfico. Círculo de Periodistas de Bogotá (1984)
- Cien años de arte colombiano. 1886 - 1986 (1985)
- Pedro Nel Gómez (1981)
- Colombia amazónica (1988)
- Palacio de San Carlos (1986)
- Veinte años del Sena en Colombia. 1957-1977 (1978)
- Bogotá. Estructura y principales servicios públicos (1978)
- Colombia Parques Naturales (2006)
- Érase una vez Colombia (2005)
- Colombia 360°. Ciudades y pueblos (2006)
- Bogotá 360°. La ciudad interior (2006)
- Guatemala inédita (2006)
- Casa de Recreo en Colombia (2005)
- Manzur. Homenaje (2005)
- Gerardo Aragón (2009)
- Santiago Cárdenas (2006)
- Omar Rayo. Homenaje (2006)
- Beatriz González (2005)
- Casa de Campo en Colombia (2007)
- Luis Restrepo. construcciones (2007)
- Juan Cárdenas (2007)
- Luis Caballero. Homenaje (2007)
- Fútbol en Colombia (2007)
- Cafés de Colombia (2008)
- Colombia es Color (2008)
- Armando Villegas. Homenaje (2008)
- Manuel Hernández (2008)
- Alicia Viteri. Memoria digital (2009)
- Clemencia Echeverri. Sin respuesta (2009)
- Museo de Arte Moderno de Cartagena de Indias (2009)
- Agua. Riqueza de Colombia (2009)
- Volando Colombia. Paisajes (2009)
- Colombia en flor (2009)
- Medellín 360º. Cordial, Pujante y Bella (2009)
- Arte Internacional. Colección del Banco de la República (2009)
- Hugo Zapata (2009)
- Apalaanchi. Pescadores Wayuu (2009)
- Bogotá vuelo al pasado (2010)
- Grabados Antiguos de la Pontificia Universidad Javeriana. Colección Eduardo Ospina S. J. (2010)
- Orquídeas. Especies de Colombia (2010)
- Apartamentos. Bogotá (2010)
- Luis Caballero. Erótico (2010)
- Luis Fernando Peláez (2010)
- Aves en Colombia (2011)
- Pedro Ruiz (2011)
- El mundo del arte en San Agustín (2011)
- Cundinamarca. Corazón de Colombia (2011)
- El hundimiento de los Partidos Políticos Tradicionales venezolanos: El caso Copei (2014)
- Artistas por la paz (1986)
- Reglamento de uniformes, insignias, condecoraciones y distintivos para el personal de la Policía Nacional (2009)
- Historia de Bogotá. Tomo I - Conquista y Colonia (2007)
- Historia de Bogotá. Tomo II - Siglo XIX (2007)
- Academia Colombiana de Jurisprudencia. 125 Años (2019)
- Duque, su presidencia (2022)
Introducción

Las anémonas como Condylactis gigantea, al no depender de la luz para sobrevivir, pueden localizarse bajo las colonias coralinas, aprovechando la estructura muerta del coral como sustrato de anclaje. El coral vivo, por el contrario, ha de estar expuesto a la luz para activar sus algas asociadas, las que le imprimen un color verde profundo. Aldo Brando.

Rudolf.

En el archipiélago de San Bernardo, página anterior, se han formado extensos bajos coralinos, como Bajo Nuevo, Caribana y Minalta, con grandes arrecifes de borde y de parche. Tras consolidarse, estas formaciones van creando islas coralinas en permanente crecimiento, como Isla Panda en donde la arena de sus playas ha sido colonizada por manglares. Aldo Brando.

Durante el día los pólipos del coral, Eusmilia fastigiata, se retraen dentro de sus cálices calcáreos, verdaderas fortalezas inexpugnables, permitiendo tan solo que la luz estimule sus algas asociadas, las cuales obtienen así la energía indispensable para fabricar nutrientes de una manera autotrófica. Aldo Brando.
Texto de: Werner Meinel
Director del Instituto de Zoología y Anatomía Comparada de la Universidad de Kassel Alemania Federal
Al enfriarse la superficie terrestre e ir desapareciendo la radioactividad, la Tierra empezó a formar una especie de costra sólida sobre un manto plástico fundido. Por la continua actividad volcánica se fue formando una atmósfera rica en vapor de agua y dióxido de carbono. El vapor de agua, lanzado a esta incipiente atmósfera, se condensaba y retornaba al suelo en forma de lluvia, la cual se iba acumulando en las grandes depresiones. Las aguas, al precipitarse sobre la corteza, empezaron a arrastrar sales y minerales solubles, acumulándolos en estas bateas, expuestas a la continua evaporación por parte de los rayos solares se perpetuaba así el ciclo del agua, que regresaba una y otra vez al suelo, después de condensarse. La acumulación de estas aguas y la paulatina concentración de sales fue dando origen a los primeros mares, hace unos cuatro billones de años. Pero estas aguas enriquecidas con sales, más el aporte de las constantes lluvias de meteoritos, generaron la acumulación de elementos esenciales, como el carbN. Las fuertes descargas eléctricas precipitaron nitrógeno de la atmósfera, y aportaron la suficiente energía para catalizar reacciones entre elementos esenciales, incluyendo el amonio, lo que dio origen a una especie de caldo de la vida.
Las formas más elementales de vida fueron, seguramente, las bacterias unicelulares anaeróbicas es decir no dependientes del oxígeno, y con capacídad de replicación. Posteriormente aparecieron mícroorganismos agregados llamados stromatolitos, los cuales formaron, hace unos tres billones de años, los primeros arrecifes atrapando sedimentos del medio. Hace unos dos billones de años, se originaron bacterias con pígmentos fotosintéticos. Esta novedosa y barata forma de captar energía, permitió a las bacterias autótrofas fabricar sus propios nútrientes y liberar grandes concentraciones de oxígeno al medio. De esta manera, en millones de años y después de saturar el agua, se fue formando una nueva atmósfera rica en oxígeno. Parte de este oxígeno permitió la formación de una capa de ozono, un verdadero escudo protector para filtrar los mortíferos rayos ultravioleta. En este nuevo medio protegido y saturado con oxígeno, se pudo desarrollar una forma completamente nueva de vida aparecíeron organismos que empezaron a usar el oxígeno para romper moléculas orgánicas y obtener, de esta manera energía. En una palabra, se había descubierto la respiración.
A partir de este punto, hace aproximadamente un billón de años, se produjo un desarrollo explosívo, al evolucionar las primeras asociaciones símbióticas. Los organismos perfeccionaron su sistema genético, empaquetándolo dentro de un núcleo con membrana aislante, en donde los genes podían dividirse así nació la reproducción sexual, y por consíguiente la capacidad de intercambiar material genético, con información de gran valor. Esto produjo una verdadera explosión de vida con diversificaciones dramáticas, gracias a las infinitas posibilidades de recombinaciones genéticas. Las células que vivieron durante millones de años en forma independiente se agruparon, probando y experimentando este tipo de asociación por más de medio billón de años, hasta que funcionó el éxito fue la aparición de organismos multícelulares. Las primeras formas fueron las algas y, probablemente, algunas plantas marinas, las cuales prácticamente se adueñaron de los mares. Tan solo 100 millones de años después hicieron su aparición los primeros animales, como las esponjas, que incluso hoy en día no han logrado una total integración, al punto de no tener verdaderos tejidos. Pero son organismos perfectos y quedaremos maravillados al ver cómo funcionan y viven en el arrecife. Los Cnidarios, como las aguamalas y los corales, aparecieron hace unos 650 millones de años y en un lapso de unos dos millones de años, los invertebrados, o sea los animales sin columna vertebral, colonizaron prácticamente los mares de la época, desarrollándose organismos con caparazón como los trilobítes. También hubo extinciones masivas y se experimentaron infinidad de formas y adaptaciones, las cuales fueron seleccionadas y eliminadas por el medio; incluso, se formaron los primeros arrecifes coralinos.
Pero fue tan solo hace unos 230 millones de años cuando los arrecifes modernos surgieron con toda su fuerza, modificando considerablemente el medio. Habían descubierto la asociación con algas microscópicas y de esta manera, al incorporarlas, lograron ser prácticamente mitad animal y mitad planta . Fue así como, con las algas prisioneras en sus tejidos, lograron captar energía solar y utilizarla para fabricar enlaces químicos y construir de esta manera macromoléculas, especialmente azúcares, a partir de dióxido de carbono y agua. Todos estos elementos los tienen en el medio, e incluso el díóxido de carbono lo aporta la parte animal, como producto final de la respiración. De esta manera, los corales tuvieron energía de sobra, lo que les permitió fabricar complejas estructuras de carbonato de calcio, a una velocidad mayor que la acción de los procesos destructivos; empezaron así a aparecer extensas zonas arrecifales, construidas con la colaboración de muchos otros organismos, especialmente algas calcáreas rojas y verdes. Para mantener sus baterías solares los corales formadores de arrecifes requieren de suficiente luz, lo que limita el desarrollo de los arrecifes a zonas poco profundas que por lo general no sobrepasan los 100 metros, dependíendo de la turbidez del agua. Esta característica determina que la mayor parte de los arrecifes se desarrollen sobre plataformas insulares o cerca al continente, en lugares donde no queden expuestos al arrastre de sedimentos terrestres, que enturbian considerablemente el agua y pueden tapar los corales.
Los corales arrecifales, con algas asociadas, son en sí animales gregaríos, que pueden conformar grandes colonias, capaces de depositar carbonato de calcio en forma colectiva, desarrollando de esta manera impresionantes estructuras de protección, dentro de las cuales se refugian. Durante el día, los pólipos coralinos, especies de cilindros carnosos huecos con una corona de tentáculos, se retraen normalmente en sus refugios, permitiendo la entrada de luz y el trabajo de las algas; de noche emergen de sus cálices, para filtrar el agua con sus tentáculos y capturar activamente sus presas generalmente pequeños crustáceos, los cuales son retenidos con una especie de arpones que descargan desde células especializadas, localizadas sobre los tentáculos. Una vez dominada la presa, es llevada a la boca, e ingerida, obteniendo de esta forma nuevos nutríentes mientras que las algas asociadas descansan. En verdad que es un magnífico matrimonio, donde incluso los deshechos, son reutilizados racionalmente por estas algas, para fabricar nuevos alimentos.
Todas las interacciones de los diferentes organismos en el arrecífe, incluyendo procesos selectivos, adaptaciones y coevolucíones, hacen que hoy en día los arrecifes coralínos sean considerados como uno de los ecosistemas más productivos y diversos de la naturaleza sostienen más de 3.000 especies diferentes. Esto es realmente impresionante si se considera que las aguas tropicales que limitan con los arrecifes son normalmente muy pobres en nutrientes capaces de sostener formas vivientes. Sinembargo esta limitada oferta es también favorable al arrecífe, al hacer más transparentes las aguas, lo que beneficia los procesos fotosintéticos de las algas asociadas a los corales. Vivir en este medio pobre, significó ingeniarse mecanismos para no desperdiciar sus desechos; de ahí que las algas los reciclen y reutilicen dentro del mismo pólipo coralino. Esto nos sugiere que la alta productividad de los arrecifes coralinos se debe en buena parte al efectivo reciclaje biológico, a la capacidad de retener elementos nutritivos, y a las corrientes de agua que desde otras zonas traen nutrientes al arrecife. El arrecife es una masa porosa, construida activamente por corales y algas calcáreas, y además por la cementación de partículas calcáreas restos de conchas de moluscos hecha por algas, bacterias y esponjas, entre otros. Así se ha permitido el desarrollo de complejos hábitats, para una infinidad de organismos, como anémonas, octocorales, moluscos, crustáceos y peces, los cuales encuentran en este medio una zona de vida favorable a tiempo que de penden de él para su supervivencia. Para lograr esto, la naturaleza experimentó durante más de 230 millones de años. Estos organismos sobrevivieron a las presiones ambientales más increíbles devastadoras glaciaciones, fluctuaciones en el nivel del mar y movimientos tectNicos que levantaron el fondo marino, como ocurrió en Villa de Leyva.
Al respecto de la actividad tectNica, hay que considerar que los arrecifes del Caribe y los del Pacífico tenían especies en común. Este parentesco se alteró considerablemente al levantarse por tectonismo y actividad volcánica submarina el Istmo de Centroaméríca, lo que aisló los dos mares, hace unos 5 millones de años. El Caríbe se vio expuesto además a severas alteraciones del nivel del mar durante las glaciaciones, lo que llevó a la extinción a una gran cantidad de corales; algunos sobrevivieron en refugios y lograron repoblarlas zonas afectadas al mejorar las condiciones. Hoy en día, después de todos estos procesos selectivos a los que se vieron expuestos los corales del Caribe restan solo algunas especies comunes con las del Pacífico, lo que nos da una idea de la magnitud del evento.
Pero hace unos 3 millones de años, aparecieron primates que caminaban erectos, con habilidades para construir herramientas y utilizarlas; evolucionaron exitosamente hasta el hombre actual armados con una impresionante inteligencia letal, devastan sistemáticamente a otras especies y en los últimos 100 años han puesto en peligro todo este proceso evolutivo, que tardó millones de años en ajustarse. La acción detrimental del hombre sobre este ecosistema ha sido tan rápida en los últímos 60 años, que no le ha dado oportunidad de adaptarse a las modificaciones artificiales, dejándolo inerme. Es por esto que el mismo hombre tiene que intervenir para conservar y manejar racionalmente estos sistemas. No hemos tenido ni siquiera tiempo de saber cuánto dependemos de ello. Pero esto no es sencillo, ya que nos hemos aislado de la naturaleza y no entendemos gran parte de sus elaborados procesos e interacciones. Se hace indispensable volver los ojos a la naturaleza y atrevernos a salir de nuestras fortalezas de concreto y ladrillo; un cambio de actitud puede abrir la primera puerta, desde la cual nos podremos asomar a ese maravilloso mundo del arrecife, el que intentamos bosquejar en este libro, aclarando desde ahora que tan solo es una mínima parte, pero suficiente para impresionamos y despertar nuestra admiración.
Tenemos que reaccionar, no podemos seguir confrontando nuestro desconocimiento, y disculpándonos en la ignorancia.
#AmorPorColombia
Introducción

Las anémonas como Condylactis gigantea, al no depender de la luz para sobrevivir, pueden localizarse bajo las colonias coralinas, aprovechando la estructura muerta del coral como sustrato de anclaje. El coral vivo, por el contrario, ha de estar expuesto a la luz para activar sus algas asociadas, las que le imprimen un color verde profundo. Aldo Brando.

Rudolf.

En el archipiélago de San Bernardo, página anterior, se han formado extensos bajos coralinos, como Bajo Nuevo, Caribana y Minalta, con grandes arrecifes de borde y de parche. Tras consolidarse, estas formaciones van creando islas coralinas en permanente crecimiento, como Isla Panda en donde la arena de sus playas ha sido colonizada por manglares. Aldo Brando.

Durante el día los pólipos del coral, Eusmilia fastigiata, se retraen dentro de sus cálices calcáreos, verdaderas fortalezas inexpugnables, permitiendo tan solo que la luz estimule sus algas asociadas, las cuales obtienen así la energía indispensable para fabricar nutrientes de una manera autotrófica. Aldo Brando.
Texto de: Werner Meinel
Director del Instituto de Zoología y Anatomía Comparada de la Universidad de Kassel Alemania Federal
Al enfriarse la superficie terrestre e ir desapareciendo la radioactividad, la Tierra empezó a formar una especie de costra sólida sobre un manto plástico fundido. Por la continua actividad volcánica se fue formando una atmósfera rica en vapor de agua y dióxido de carbono. El vapor de agua, lanzado a esta incipiente atmósfera, se condensaba y retornaba al suelo en forma de lluvia, la cual se iba acumulando en las grandes depresiones. Las aguas, al precipitarse sobre la corteza, empezaron a arrastrar sales y minerales solubles, acumulándolos en estas bateas, expuestas a la continua evaporación por parte de los rayos solares se perpetuaba así el ciclo del agua, que regresaba una y otra vez al suelo, después de condensarse. La acumulación de estas aguas y la paulatina concentración de sales fue dando origen a los primeros mares, hace unos cuatro billones de años. Pero estas aguas enriquecidas con sales, más el aporte de las constantes lluvias de meteoritos, generaron la acumulación de elementos esenciales, como el carbN. Las fuertes descargas eléctricas precipitaron nitrógeno de la atmósfera, y aportaron la suficiente energía para catalizar reacciones entre elementos esenciales, incluyendo el amonio, lo que dio origen a una especie de caldo de la vida.
Las formas más elementales de vida fueron, seguramente, las bacterias unicelulares anaeróbicas es decir no dependientes del oxígeno, y con capacídad de replicación. Posteriormente aparecieron mícroorganismos agregados llamados stromatolitos, los cuales formaron, hace unos tres billones de años, los primeros arrecifes atrapando sedimentos del medio. Hace unos dos billones de años, se originaron bacterias con pígmentos fotosintéticos. Esta novedosa y barata forma de captar energía, permitió a las bacterias autótrofas fabricar sus propios nútrientes y liberar grandes concentraciones de oxígeno al medio. De esta manera, en millones de años y después de saturar el agua, se fue formando una nueva atmósfera rica en oxígeno. Parte de este oxígeno permitió la formación de una capa de ozono, un verdadero escudo protector para filtrar los mortíferos rayos ultravioleta. En este nuevo medio protegido y saturado con oxígeno, se pudo desarrollar una forma completamente nueva de vida aparecíeron organismos que empezaron a usar el oxígeno para romper moléculas orgánicas y obtener, de esta manera energía. En una palabra, se había descubierto la respiración.
A partir de este punto, hace aproximadamente un billón de años, se produjo un desarrollo explosívo, al evolucionar las primeras asociaciones símbióticas. Los organismos perfeccionaron su sistema genético, empaquetándolo dentro de un núcleo con membrana aislante, en donde los genes podían dividirse así nació la reproducción sexual, y por consíguiente la capacidad de intercambiar material genético, con información de gran valor. Esto produjo una verdadera explosión de vida con diversificaciones dramáticas, gracias a las infinitas posibilidades de recombinaciones genéticas. Las células que vivieron durante millones de años en forma independiente se agruparon, probando y experimentando este tipo de asociación por más de medio billón de años, hasta que funcionó el éxito fue la aparición de organismos multícelulares. Las primeras formas fueron las algas y, probablemente, algunas plantas marinas, las cuales prácticamente se adueñaron de los mares. Tan solo 100 millones de años después hicieron su aparición los primeros animales, como las esponjas, que incluso hoy en día no han logrado una total integración, al punto de no tener verdaderos tejidos. Pero son organismos perfectos y quedaremos maravillados al ver cómo funcionan y viven en el arrecife. Los Cnidarios, como las aguamalas y los corales, aparecieron hace unos 650 millones de años y en un lapso de unos dos millones de años, los invertebrados, o sea los animales sin columna vertebral, colonizaron prácticamente los mares de la época, desarrollándose organismos con caparazón como los trilobítes. También hubo extinciones masivas y se experimentaron infinidad de formas y adaptaciones, las cuales fueron seleccionadas y eliminadas por el medio; incluso, se formaron los primeros arrecifes coralinos.
Pero fue tan solo hace unos 230 millones de años cuando los arrecifes modernos surgieron con toda su fuerza, modificando considerablemente el medio. Habían descubierto la asociación con algas microscópicas y de esta manera, al incorporarlas, lograron ser prácticamente mitad animal y mitad planta . Fue así como, con las algas prisioneras en sus tejidos, lograron captar energía solar y utilizarla para fabricar enlaces químicos y construir de esta manera macromoléculas, especialmente azúcares, a partir de dióxido de carbono y agua. Todos estos elementos los tienen en el medio, e incluso el díóxido de carbono lo aporta la parte animal, como producto final de la respiración. De esta manera, los corales tuvieron energía de sobra, lo que les permitió fabricar complejas estructuras de carbonato de calcio, a una velocidad mayor que la acción de los procesos destructivos; empezaron así a aparecer extensas zonas arrecifales, construidas con la colaboración de muchos otros organismos, especialmente algas calcáreas rojas y verdes. Para mantener sus baterías solares los corales formadores de arrecifes requieren de suficiente luz, lo que limita el desarrollo de los arrecifes a zonas poco profundas que por lo general no sobrepasan los 100 metros, dependíendo de la turbidez del agua. Esta característica determina que la mayor parte de los arrecifes se desarrollen sobre plataformas insulares o cerca al continente, en lugares donde no queden expuestos al arrastre de sedimentos terrestres, que enturbian considerablemente el agua y pueden tapar los corales.
Los corales arrecifales, con algas asociadas, son en sí animales gregaríos, que pueden conformar grandes colonias, capaces de depositar carbonato de calcio en forma colectiva, desarrollando de esta manera impresionantes estructuras de protección, dentro de las cuales se refugian. Durante el día, los pólipos coralinos, especies de cilindros carnosos huecos con una corona de tentáculos, se retraen normalmente en sus refugios, permitiendo la entrada de luz y el trabajo de las algas; de noche emergen de sus cálices, para filtrar el agua con sus tentáculos y capturar activamente sus presas generalmente pequeños crustáceos, los cuales son retenidos con una especie de arpones que descargan desde células especializadas, localizadas sobre los tentáculos. Una vez dominada la presa, es llevada a la boca, e ingerida, obteniendo de esta forma nuevos nutríentes mientras que las algas asociadas descansan. En verdad que es un magnífico matrimonio, donde incluso los deshechos, son reutilizados racionalmente por estas algas, para fabricar nuevos alimentos.
Todas las interacciones de los diferentes organismos en el arrecífe, incluyendo procesos selectivos, adaptaciones y coevolucíones, hacen que hoy en día los arrecifes coralínos sean considerados como uno de los ecosistemas más productivos y diversos de la naturaleza sostienen más de 3.000 especies diferentes. Esto es realmente impresionante si se considera que las aguas tropicales que limitan con los arrecifes son normalmente muy pobres en nutrientes capaces de sostener formas vivientes. Sinembargo esta limitada oferta es también favorable al arrecífe, al hacer más transparentes las aguas, lo que beneficia los procesos fotosintéticos de las algas asociadas a los corales. Vivir en este medio pobre, significó ingeniarse mecanismos para no desperdiciar sus desechos; de ahí que las algas los reciclen y reutilicen dentro del mismo pólipo coralino. Esto nos sugiere que la alta productividad de los arrecifes coralinos se debe en buena parte al efectivo reciclaje biológico, a la capacidad de retener elementos nutritivos, y a las corrientes de agua que desde otras zonas traen nutrientes al arrecife. El arrecife es una masa porosa, construida activamente por corales y algas calcáreas, y además por la cementación de partículas calcáreas restos de conchas de moluscos hecha por algas, bacterias y esponjas, entre otros. Así se ha permitido el desarrollo de complejos hábitats, para una infinidad de organismos, como anémonas, octocorales, moluscos, crustáceos y peces, los cuales encuentran en este medio una zona de vida favorable a tiempo que de penden de él para su supervivencia. Para lograr esto, la naturaleza experimentó durante más de 230 millones de años. Estos organismos sobrevivieron a las presiones ambientales más increíbles devastadoras glaciaciones, fluctuaciones en el nivel del mar y movimientos tectNicos que levantaron el fondo marino, como ocurrió en Villa de Leyva.
Al respecto de la actividad tectNica, hay que considerar que los arrecifes del Caribe y los del Pacífico tenían especies en común. Este parentesco se alteró considerablemente al levantarse por tectonismo y actividad volcánica submarina el Istmo de Centroaméríca, lo que aisló los dos mares, hace unos 5 millones de años. El Caríbe se vio expuesto además a severas alteraciones del nivel del mar durante las glaciaciones, lo que llevó a la extinción a una gran cantidad de corales; algunos sobrevivieron en refugios y lograron repoblarlas zonas afectadas al mejorar las condiciones. Hoy en día, después de todos estos procesos selectivos a los que se vieron expuestos los corales del Caribe restan solo algunas especies comunes con las del Pacífico, lo que nos da una idea de la magnitud del evento.
Pero hace unos 3 millones de años, aparecieron primates que caminaban erectos, con habilidades para construir herramientas y utilizarlas; evolucionaron exitosamente hasta el hombre actual armados con una impresionante inteligencia letal, devastan sistemáticamente a otras especies y en los últimos 100 años han puesto en peligro todo este proceso evolutivo, que tardó millones de años en ajustarse. La acción detrimental del hombre sobre este ecosistema ha sido tan rápida en los últímos 60 años, que no le ha dado oportunidad de adaptarse a las modificaciones artificiales, dejándolo inerme. Es por esto que el mismo hombre tiene que intervenir para conservar y manejar racionalmente estos sistemas. No hemos tenido ni siquiera tiempo de saber cuánto dependemos de ello. Pero esto no es sencillo, ya que nos hemos aislado de la naturaleza y no entendemos gran parte de sus elaborados procesos e interacciones. Se hace indispensable volver los ojos a la naturaleza y atrevernos a salir de nuestras fortalezas de concreto y ladrillo; un cambio de actitud puede abrir la primera puerta, desde la cual nos podremos asomar a ese maravilloso mundo del arrecife, el que intentamos bosquejar en este libro, aclarando desde ahora que tan solo es una mínima parte, pero suficiente para impresionamos y despertar nuestra admiración.
Tenemos que reaccionar, no podemos seguir confrontando nuestro desconocimiento, y disculpándonos en la ignorancia.